El
despilfarro del gobierno nacional de recursos económicos en subsidios y que en
su momento fueran disfrazados de una justa distribución de la riqueza para
perseguir solo mezquinos objetivos electorales. Desnuda la concepción unitaria
del país que tiene el gobierno y que está muy lejos del federalismo que
consagra nuestra Constitución.
Es a través de una maraña fiscal de subsidios y la poca
transparencia en el manejo de los fondos públicos, como se implementó el fútbol, la carne, lácteos, pescado, cerdos, milanesas y merluza PARA TODOS, que
sólo llegaba a algunos sectores de la Capital Federal y
del Conurbano Bonaerense (13.300.000 votantes) y no a las provincias del
interior.
